En el desierto costero limeño, caracterizado por una humedad relativa que supera el 85% y cielos cubiertos durante el invierno, el diseño pasivo es el pilar de nuestras obras.
A través de pozos de luz con efecto chimenea, celosías de madera que regulan la luz natural y el empleo de inercia térmica en muros de concreto, garantizamos confort interior con un consumo energético mínimo.
Disposición de aberturas calculada para inducir corrientes de aire fresco provenientes de la costa pacífica, expulsando el aire viciado por la parte superior.
Uso exclusivo de madera de shihuahuaco, pumaquiro y cedro provenientes de bosques peruanos de la Amazonía con certificación de manejo responsable.
Instalaciones de desagüe con doble red que permiten el filtrado de aguas de duchas y lavamanos para la irrigación de jardines nativos en Lima.